
RECOMENDACIONES SOBRE EL TRATAMIENTO DE LA INMIGRACIÓN EN LOS MEDIOS AUDIOVISUALES
LA ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS DE CÁCERES HACE SUYAS ESTA SERIE DE RECOMENDACIONES PROPUESTAS POR LOS COMPAÑEROS DE LA ASOCIACIÓN DE LA PRENSA DE HUELVA
A LOS PROFESIONALES DE LA INFORMACIÓN
ü Asumir el código deontológico del medio en el que se trabaje, en el caso de tenerlo, o informarse de las reflexiones ajenas ya existentes sobre el tratamiento informativo de la inmigración.
ü En todo caso, cuidar muy especialmente la imagen de los menores inmigrantes, merecedores del mismo respeto debido a toda la infancia y la juventud.
ü Diversificar las fuentes y contar con los propios extranjeros protagonistas de la información como testimonios válido, además de los expertos y especialistas necesarios, o las fuentes oficiales. Contrastar siempre las informaciones.
ü Contextualizar siempre la información y los datos sobre el número de inmigrantes, por ejemplo, para evitar confusiones o generalizaciones que dan lugar a interpretaciones erróneas y actitudes negativas.
ü Evitar las asociaciones de ideas o conceptos no comprobamos, por ejemplo, ilegalidad y delincuencia. Rigurosidad en los contenidos.
ü Informar y no juzgar en la elaboración de las informaciones.
ü Potenciar las informaciones en positivo y huir del sensacionalismo.
ü Cuidar el lenguaje y la terminología. Evitar las simplificaciones, metáforas o frases hechas que responden a tópicos y estereotipos. No usar expresiones como ‘ilegales0 o ‘sin papeles’ referidas a los extranjeros no comunitarios que no tienen regularizada su situación administrativa, porque un ser humano no puede ser ‘ilegal’.
ü Sólo se debe citar la raza, etnia, origen o nacionalidad cuando ello sea imprescindible para completar la información, o cuando el dato aporte información necesaria y no suponga discriminación, como se expresa en el código deontológico de la FAPE.
ü No relacionar inmigración con ninguna confesión religiosa de forma gratuita si la noticia no resuelve una vinculación justificada.
ü En los delitos, no aportar información que no sea relevante, ni destacar la nacionalidad del detenido si este dato no resulta de interés informativo.
ü Respetar la intimidad y la privacidad de las personas que se ven involucradas en las noticias.
ü Informarse de qué códigos rigen en otras culturas a la hora de tratar ciertos temas que pueden ser problemáticos o conflictivos.
ü Evitar el uso de imágenes de archivo que no estén debidamente contextualizadas y que contribuyan a la fijación de estereotipos o situaciones sociales superadas.
A LOS OPERADORES DE CÁMARA
ü Se recomienda que cuenten con códigos profesionales específicos sobre el tratamiento de las migraciones y que los apliquen en las rutinas informativas diarias. Igualmente, se invita a los operadores que carezcan de dichos materiales a que se acojan a algunas recomendaciones existentes y hagan buen uso de ellas.
ü Autorregulación de los propios operadores a la hora de dar cobertura mediática sobre el fenómeno migratorio porque sus acciones repercuten en la configuración de valores y pautas de conducta en los individuos.
ü Los operadores audiovisuales tienen la responsabilidad social de utilizar estos medios con fines integradores en una sociedad diversa que, en gran medida, se forma una opinión positiva o negativa hacia sus conciudadanos a partir de la línea editorial que cada operador difunda. La gestión de la información sobre los ciudadanos extranjeros residentes en nuestro país no debe responder a manipulaciones interesadas de ningún tipo.
ü Es preciso evitar la magnificación y no hablar de una única inmigración. No generalizar: cada proceso migratorio tiene sus peculiaridad des y por ello resulta imprescindible contextualizar la información. En todo momento se habla de personas en situaciones y circunstancias diferentes, que deben ser presentadas adecuadamente.
ü Los operadores deben favorecer la especialización y formación permanente de sus periodistas con el objetivo de evitar terminología basada en estereotipos y un lenguaje discriminatorio.
ü Es necesario crear formatos audiovisuales nuevos que respondan a los intereses de una sociedad en diálogo intercultural que, por su nueva composición, reclama otros puntos de vista.
ü Acudir a fuentes solventes y especializadas en temas relacionados con el fenómeno migratorio y procurar ofrecer también la otra cara de la moneda en caso de tratarse de una información de carácter negativo. Contrastar siempre todas las noticias y hacer el esfuerzo de informar para comprender y no juzgar. Igualmente, contar con fuentes provenientes de diferentes culturas con capacidad para comunicar y facilitar la comprensión del telespectador.
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